Crujiente, sabroso y con ese toque dulce-salado irresistible 🍯🥢, perfecto para sorprender en cualquier comida.
INGREDIENTES
🟠 500 gr pechuga de pollo
🟠 1 huevo
🟠 5 cucharadas de soja
🟠 Pimienta
🟠 100 gr maicena
🟠 100 gr harina de trigo
🟠 2 dientes de ajo
🟠 Jengibre
🟠 2 cucharadas colmadas de miel
🟠 3 cucharaditas de maicena (para disolver)
🟠 ½ vasito de agua
🟠 Ajonjolí
🟠 ½ vaso de caldo de pollo
ELABORACIÓN
🟧 1. Cortar el pollo en cuadraditos.
🟧 2. Poner el pollo en un bol y añadir 3 cucharadas de soja, 1 huevo y pimienta.
🟧 3. Mezclar bien, tapar y reservar en el frigorífico.
🟧 4. Picar los dientes de ajo y el jengibre. Reservar.
🟧 5. En un bol pequeño mezclar 3 cucharaditas de maicena con medio vaso de agua. Reservar.
🟧 6. Mezclar la misma cantidad de harina que de maicena y rebozar el pollo. Retirar el exceso.
🟧 7. En una sartén con abundante aceite, freír el pollo hasta que quede dorado y crujiente.
🟧 8. Retirar y dejar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
🟧 9. En otra sartén con un poco de aceite, dorar el ajo y el jengibre.
🟧 10. Añadir el caldo de pollo, 2 cucharadas de miel y 2 de soja. Mezclar y llevar a ebullición.
🟧 11. Incorporar poco a poco la mezcla de maicena con agua, removiendo hasta que espese.
🟧 12. Añadir el pollo y saltear para que se impregne bien de la salsa.
🟧 13. Espolvorear ajonjolí por encima y emplatar.
👨🍳 Consejo gourmet:
Añade un toque de lima y cebollino fresco al final para darle frescura y un acabado aún más profesional.








No hay comentarios:
Publicar un comentario